Bennu 3d es una fábrica de artículos en materiales como el ácido poliláctico.
El PLA (ácido poliláctico) es uno de los filamentos más valorados cuando se analizan criterios ambientales. Sus principales virtudes ecológicas son las siguientes:
Origen renovable
El PLA se fabrica a partir de recursos vegetales como maíz, caña de azúcar o remolacha, no de derivados del petróleo. Esto reduce la dependencia de recursos fósiles y la huella de carbono asociada a su materia prima.
Bioplástico
A diferencia de ABS, PETG u otros polímeros comunes en impresión 3D, el PLA pertenece a la familia de los bioplásticos. Su base orgánica lo convierte en una alternativa más sostenible dentro del sector.
Biodegradable en condiciones controladas
El PLA es biodegradable en plantas de compostaje industrial, donde se dan las condiciones adecuadas de temperatura, humedad y microorganismos. Aunque no se degrada rápidamente en el ambiente doméstico, sí ofrece un mejor perfil ambiental que los plásticos convencionales.
Menor huella de carbono
Durante su producción se emiten menos gases de efecto invernadero en comparación con plásticos derivados del petróleo. Además, las plantas usadas como materia prima absorben CO₂ durante su crecimiento.
Reciclable (según infraestructura local)
Técnicamente puede reciclarse, aunque esto depende de que exista un circuito específico para PLA. Aun así, su reciclado es más viable que el de mezclas plásticas complejas.